En el verano, mucha gente suele irse de vacaciones unos días. Resulta habitual que muchos españoles abandonen su locaid para disfrutar de sus jornadas vacacionales. Ello puede suponer un problema, si uno tiene una mascota en su poder. Siempre aparece la duda: ¿ Me voy de vacaciones con mi mascota o se la dejo a alguien para que me la cuide?
Poco a poco, cada vez más gente se lleva su mascota de vacaciones, pero no resulta nada fácil según donde vayas y el tiempo del viaje. Así que la alternativa de dejar el animal doméstico con un amigo o un familiar sigue siendo la primera opción.

De este modo, siete de cada diez personas cuidan de las mascotas de amigos y familiares durante las vacaciones estivales mientras estos están fuera. Así, se está poniendo de moda en España la figura del ‘pet sitter’ (cuidador de animales) no profesional.
Los favores más comunes que normalmente se piden durante la estación más calurosa del año echarle un vistazo al coche o a la casa, regar las plantas, revisar el buzón o incluso quedarse con los niños durante unos días. Estos hitos suelen ser encargados a amigos o familiares.
No obstante, según el estudio denominado ‘Feliway’ realizado por la empresa farmacéutica veterinaria CEVA Santé Animale, en los últimos tiempos hasta un 70% de los españoles asegura que ha debido afrontar la ardua tarea de cuidar la mascota de su amigo o familiar. No resulta nada fácil y, sobre todo, requiere voluntad y constancia.
Los veterinarios suelen aconsejar que se mantenga la rutina de los animales de compañía, respetando sus horarios habituales para comer, salir a la calle, jugar y dormir. Además, en el caso de los gatos, resulta recomendable dejarlos en la casa del dueño y acudir diariamente a cambiar agua, comida y arena. Un gato no lleva nada bien un cambio de hogar por unos días.

