El cuerpo del gato persa es de tamaño mediano, aunque al tener tanto pelo parece más grande de lo que realmente es. Sus patas son más cortas de lo normal, posee una amplitud y profundidad desde el pecho hasta la cola. Igualmente desde los hombros hasta la cadera, y finaliza con un rostro muy dulce.
Contrariamente a la apariencia que tienen de «peluche», el persa tiene un buen tono muscular y se puede observar a un gato fuerte y robusto. Su pelaje es largo y grueso, de textura fina, brillante y llena de vida. Y podemos encontrar una amplia variedad de colores y modelos.

Varios colores:
- Plata y Oro
- Sombra y de humo
- Atigrado
- Bi-Color
- Himalaya
De particular interés es el gato de color Himalaya, que la CFA lo considera como un color de la raza persa. Pero otros grupos como TICA, el Himalaya, lo considera una raza aparte, pero se incluye en el Grupo de raza persa, que también incluye a otros gatos exóticos de pelo corto.
Hay que tener en cuenta que el gato de la raza Persa es para tenerlo bien cuidado y en casa.
¿Por qué digo esto?
Es una raza que tiene un pelaje muy largo y debemos estar muy encima de ellos para que no se ensucien demasiado, para que el pelo no se enmarañe y se forme nudos grandes que a la larga puedan lastimar al gato. Y claro, si tenemos un jardín seguramente el gato estará más tiempo lleno de hojas, insectos, suciedad y enredos que limpio y bien peinado.

Por eso es conveniente tenerlo dentro de casa para que esté perfecto siempre, de todas maneras si por algún motivo el pelaje del gato se ha convertido en una alfombra por culpa de los enredos tendremos que llevarlo a la peluquería canina y allí lo raparán. Problema solucionado hasta que le crezca de nuevo el pelo.



ahhh DIVINOOOOO K BUENO UN GATO ASIII HERMOSOOOOO..