Puede que tu gato desde siempre haya sido muy cariñoso, agradable, obediente, educado e incluso lo has esterilizado. Nunca has tenido problemas de peleas con otros gatos porque ha sido muy dócil con los demás de su especie. Pero todo ha cambiado desde que adoptaste otro gato.

Seguramente tu antiguo gato se habrá ido de su hogar para estar en la calle y sólo viene a tu casa por pura necesidad, es decir para alimentarse. Incluso puede que no sea el único problema, también se puede unir el comportamiento agresivo hacia otros de su misma especie. Tampoco te extrañe nada que incluso se vuelva arisco contigo y no quiera estar más en casa, pero cuando te vea por la calle si puede que se acerque a ti para robarte algún que otro mimo.
Estos casos son muy raros en gatos esterilizados, pues siempre se comportan más tranquilos, bonachones y hogareños, pero sólo son un tanto por cierto los que siguen comportándose agresivamente con otros gatos aunque no tenga nada que ver el tema del celo.

Por experiencia (tengo cinco gatos) puedo decir que estos animales son muy inteligentes, listos y muy rencorosos. Y puede que su comportamiento se deba simplemente a que se han sentido ofendidos y rechazados por su ama al traer otros huéspedes, no bienvenidos para él, a su casa. Hay algunos animales que no les gusta compartir la casa, el espacio ni la dueña. Y por eso se sienten más cómodos en la calle en esos momentos.
Los gatos que están acostumbrados a vivir solos o a ser el centro de atención, les molesta mucho y su carácter se vuelve muy arisco cuando metemos en casa a otro compañero más. Quizás nosotros no nos demos cuenta, pero puede que ellos sientan que los estamos cambiando por otros (si son muy territoriales).

Un consejo, antes de buscarle un compañero a tú gato, primero esterilízalo y segundo estudia bien su posible comportamiento con otros felinos.


