Los perros no son tontos. Eso es algo que todos deberíamos tener en cuenta cuando vemos a un perro. Seguro que al principio no te das cuenta pero, si haces un recorrido con él todos los días, siempre haciendo lo mismo, parando en el mismo sitio, yendo por tal o cual calle, el perro llegará un momento en que lo hará por inercia, es decir, que hará lo mismo aunque tú no prestes atención.
Eso no es adiestramiento propiamente dicho sino más bien rutina. Y con un poco de paciencia y sobre todo con habilidad puedes conseguir que tu perro haga muchas cosas, sólo hay que confiar en él.
Algunos perros suelen tirar de la correa y los dueños no saben que hacer en estos casos. Es muy importante que desde un primer momento aprenda lo que debe y no debe hacer, para que no lo vuelva a hacer. Es muy simple dejarle claro a nuestra mascota que tirar de la correa no es una buena idea.
En cuando notes que tu perro se vuelve muy impaciente por querer llegar a un lugar y tira de la correa, lo mejor es pararse durante unos minutos, hasta que tu perro deje de tirar. De este modo tu perro sabrá que cuando camine más rápido que su dueño se tendrá que parar.
En el mundo de los perros nos encontramos con situaciones conflictivas diversas, como por ejemplo cuando los perros desde pequeños no quieren compartir su comida, juguetes y demás. Esto se llama Agresividad posesiva y es muy importante tratar el tema a tiempo, porque cuando los perros son mayores, el adiestramiento resulta más complicado.
Esta Agresividad posesiva en los perros se da con mucha frecuencia y lo notamos claramente si por ejemplo queremos quitarle un juguete que nuestro perro tenga en la boca o entre sus patas. Su al intentar quitárselo nos gruñe, nos ladra o incluso nos quiere morder, entonces nuestra mascota tendrá Agresividad posesiva, en la que la palabra compartir no significa anda.
El otro día hablaba de los factores por el que un perro puede presentarse especialmente violento e incluso peligroso. Además de los genes, hay un factor, que es fundamental. Se trata de la educación y el entrenamiento, debido a que es lo que el perro aprenderá que tiene que hacer y sus conductas estarán basadas en estas enseñanzas de su dueño.
Si a un perro, sea de la raza que sea, le enseñamos que tiene que atacar, ser agresivo, tanto con las personas como con otros animales, en poco tiempo empezará a atacar a todo el mundo y se volverá un perro capaz incluso de matar animales y herir gravemente a personas. Esto debe ser tenido en cuenta a la hora de valorar si un perro es o no peligroso, independientemente de su raza.
Todos conocemos de casos en los que perros atacan a las personas o a otros perros. Estos perros suelen ser de determinadas razas, pero esto no siempre es un motivo suficiente como para los perros se comporten de esta forma. Hay varias razones por la que los perros se comportan de manera agresiva.
En primer lugar hay que hablar de la genética de los perros, que cumplen un papel fundamental en determinadas razas como el Doberman, Pitbull, entre otros, que son perros potencialmente agresivos, debido a que en su genética disponen de ciertos genes que aportan a estos perros cierta agresividad.
Los consejos para adiestrar a nuestro perro siempre son muy útiles, ya que de este modo, nuestro perro va aprendiendo a hacer con el tiempo lo que debe y no debe hacer. Es muy importante empezar a adiestrarlo desde pequeño, haciendo ver al animal lo que está bien y lo que está mal.
Nuestra mascota debe aprender desde que son pequeños las reglas básicas de nuestra casa, los lugares donde pueden subirse, aquellos lugares donde no, la comida que es suya, entre otras cosas. Aunque parezca mentira, si mal acostumbramos a nuestro perro, de mayor será muy complicado hacerle cambiar de parecer.