La displasia de cadera es una dolorosa y terrible enfermedad que aparece en los perros. Se debilita la cadera, se deteriora y se convierten en artríticos. Se produce por el mal desarrollo de las articulaciones en la cadera, la cabeza del fémur no se ajusta correctamente al hueso y por el roce se va deteriorando poco a poco.
La displasia de cadera puede ser leve, o puede ser severa y causar artritis paralizante. Y muchas veces son una enfermedad congénita, es decir se transmite de padres a hijos.
Son varios factores los que contribuyen al desarrollo de la displasia de cadera. Se da con mayor frecuencia en machos que en hembras, y es más común en perros de raza grande y de crecimiento rápido. Algunas razas son genéticamente predispuestos a la enfermedad, como los pastores alemanes, Labradores Retrievers, Golden Retrievers y Rottweilers. Los factores ambientales como el tipo de dieta, aumento de peso y la tasa de crecimiento también contribuyen al desarrollo anormal de la cadera.
Por definición, la displasia de cadera se desarrolla cada vez más en perros jóvenes.
La edad más temprana en la que se pueden observar algunos signos de la enfermedad es en torno a los cuatro meses, pero algunos perros pueden no mostrar ninguna anomalía hasta que sean maduros o incluso en edad geriátrica. La displasia de cadera se produce en perros jóvenes de entre 3 a 12 meses de edad y en perros adultos.
El rápido aumento de peso y crecimiento, y la ingesta excesiva de calorías puede aumentar la incidencia de la enfermedad.

Comentarios recientes